El tratamiento del cáncer, cada vez más complejo, se ha de plantear desde un enfoque multidisciplinar. Hoy en día es imprescindible que la elección del tratamiento de cada paciente se tome en el seno de un comité de tumores, donde están representadas todas las especialidades implicadas en su manejo.
En el caso del IMOMA estos comités han desarrollado protocolos de actuación conjunta adaptados a cada tumor, y a las características individuales de cada paciente. El tratamiento del cáncer con frecuencia precisa la combinación de diferentes modalidades terapéuticas, donde la cronología de su aplicación reviste vital importancia. Los beneficios de trabajar en comités son bien conocidos, incorporando la experiencia personal de todo un equipo de especialistas, formados en las diferentes áreas, para la correcta resolución de cada caso particular. Los protocolos son actualizados de manera periódica en base a las guías de práctica médica de mayor prestigio internacional. Los comités de tumores facilitan un diagnóstico y tratamiento rápido, fluido y estructurado. Asimismo, el trabajo en equipo ofrece una supervisión adicional de todo el proceso, con el consiguiente beneficio para el paciente.
Si bien la cirugía sigue siendo la principal arma terapéutica curativa contra el cáncer, el conocimiento más profundo de la enfermedad adquirido en los últimos años, ha hecho que otros tratamientos como la radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia y las terapias biológicas cobren cada vez mayor protagonismo.
Asimismo, la biología molecular del cáncer está permitiendo caracterizar con mayor precisión los diferentes tipos de tumores, lo que permite un tratamiento cada vez mas personalizado.